Acompañar a los niños en el proceso del duelo


" Si quieres soportar la vida, prepárate para la muerte" Sigmund Freud


Las pérdidas, la muerte y el duelo forman parte de la cotidianidad de nuestras vidas y también de las de los niños. Los adultos, a veces, nos resistimos a explicar con claridad y a abordar el tema de la muerte con los más pequeños. Pero de repente un día aparece a nuestro alrededor la enfermedad, con las idas y venidas a consultas médicas, tratamientos, sus efectos y quizás sobreviene la muerte. Como adultos deberíamos tener los recursos necesarios para afrontar estos momentos, aunque desafortunadamente muchos de nosotros no somos capaces de afrontar con lucidez la realidad de la muerte y nos resistimos con diferentes mecanismos que nos limitan vivir esos momentos concretos de la mejor forma posible. No podemos negar que algo se rompe dentro de nosotros y un intenso dolor ocurre cuando transitamos la enfermedad y/o muerte de un ser querido, pero ¿te has parado a pensar que el sufrimiento sí es evitable?. 






El dolor es algo que el ser humano no busca, de pronto aparece y es parte intrínseca de la existencia humana, pero el sufrimiento es opcional y acontece cuando no aceptamos la situación que nos sucede y nos resistimos a ella. 
Los niños también atraviesan dolor cuando sus familiares enferman o fallecen, también cuando sus mascotas mueren (no restemos importancia a esto) y necesitan que los adultos, las personas que deben proporcionarles seguridad y contención, estemos a su lado en instantes así. 
Hay adultos que creen que no decir la verdad a un niño le evitará el dolor acerca de la situación real y le protegerá y así nos encontramos con pactos de silencio entre las personas adultas respecto a lo que un niño debería saber para poder aceptar el dolor y la muerte.



Me gustaría como Pedagoga sugerirte algunas propuestas que deben ser adaptadas según la edad del niño y su personalidad. Estas sugerencias buscan que como adultos podemos acompañar a un niño que ha sufrido a un ser querido.  Mi intención es que si nunca te habías planteado algo como lo que te cuento, esto te sirva para profundizar  y así ofrecerte otra visión. ¡ Vamos a ello!

1- Los niños tienen derecho a saber la verdad, sin mentiras, sin tergiversaciones, ofreciendo la información en el momento preciso y adecuada al desarrollo evolutivo del menor.  
 La mayoría de las veces cuando ocultamos la situación real de un familiar enfermo es porque somos nosotros los aterrados y desbordados por la situación. 
Alejar a un niño de la situación dolorosa, para que no sufra sólo hará que imagine cosas que le causen sufrimiento, paradójicamente lo contrario que intentamos evitar con esa conducta. 


2. - No temas a mostrar tu dolor delante de un niño/a. Las lágrimas, el miedo, la incertidumbre no te hacen débil. Permitirte el dolor y expresarlo valida las propias emociones del niño y le invita a comunicarse contigo. Los niños son muy sensibles a las reacciones de los adultos y también a lo que no decimos pero expresamos de otra forma. Si el adulto está irritable, se enfada con frecuencia, está nervioso, pero evita decir la verdad , el niño lo captará, de una forma u otra sabrá que sucede algo que no le decimos y podría sentirse amenazado. No olvidemos que los adultos somos el espejo donde ellos se miran.

3. Permite que el niño acuda al cementerio y a los rituales de despedida, esto le facilitará aceptar la pérdida. Adelántate siempre a lo que va a suceder, explicándole con delicadeza lo que puede pasar en el cementerio. 
Siempre es necesario saber si el niño desea realmente participar de los ritos funerarios y valorar su presencia en el cementerio o acto de despedida. Quizás unos minutos para poder despedirse de su ser querido son suficientes para iniciar el proceso de duelo. 
Puedes plantearle al niño que haga un dibujo para su ser querido, que le escriba una carta o le ofrezca algún objeto especial para él y lo lleve al funeral o rito que hayáis decidido hacer.



4. - Los cuentos te ofrecen una posibilidad inmensa de explicar y poner nombre al dolor, tristeza, rabia, etc que un niño puede estar atravesando.

Te ofrezco algunos cuentos que pueden acompañaros en este proceso:

→ Para siempre, de Camino García 

→ Siempre te querré pequeñín, de Debi Gliori

→ La estrella de Laura, Klaus Baumgart 

→ La isla del abuelo, de Benji Davis

5.- Hablad en casa de vuestro ser querido con naturalidad. Recordad con los niños las cosas que os hacían reír juntos, ver fotos de viajes, de momentos felices que te den pie a mantener viva su memoria con cariño. Enseñemos a los niños que las personas dejan de existir en nuestro corazón cuando las olvidamos. Cuando se acerque el cumpleaños de vuestro ser querido quizás puedes hacer una pequeña ceremonia en casa, o hacer algo especial que le gustaba a la persona fallecida y así recordarle.



6.-  ¿Has visto la película  “Coco”? 

Es una película donde están presentes de forma constante los esqueletos, cementerios y obviamente la muerte pero tratada de forma sumamente respetuosa y llena de color y dándole una visión humorística.
Te dejo en el enlace el trailer: 

7. - Organiza pequeños rituales que le sirvan para ir integrando la pérdida. Por ejemplo puede escribir o hacer un dibujo sobre las cosas que le hubiese gustado decirle y no hizo, o por ejemplo puede contarle o dibujarle algo bonito que le haya pasado y quiera expresarle. Cuando lo haya terminado puedes introducirlos en un globo y lanzarlos al aire. 



8. - Existen organizaciones que ponen a nuestra disposición manuales para abordar el duelo y la muerte

La Fundación Mario Losantos del Campo desarrolla una labor inmensa con el objetivo de sensibilizar a los adultos sobre la atención a los menores en duelo.

Este manual te ofrece una amplia información acerca del duelo y te ofrece pautas 

El Colegio de Médicos de Bizkaia editó y publicó un manual sobre el duelo en la infancia y
adoelescencia para padres, madres y profesorado creado expresamente para la Campaña del Colegio de Médicos de Bizkaia «El Camino del Duelo»


9. -  Te ofrezco mi versión del cuento “Siempre te querré , pequeñín” ¡ Ojalá te ayude !




Para finalizar me gustaría indicarte que si observas signos de alarma en tu hijo que pueden indicarte que el camino del duelo se está complicando no dudes en consultar con un especialista que pueda ayudaros, pero no olvides que aceptar y adaptarse a la pérdida de un ser querido necesita su tiempo.  



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